miércoles, 5 agosto, 2020

Por José Edgar Castaño, M-D

Neurofacilitador

Stephen William Hawking es un físico teórico británico, a pesar de su discapacidad física y de las progresivas limitaciones impuestas por la enfermedad degenerativa que padecía y que lo mantuvo cuadripléjico durante más 40 años, es probablemente el matemático más conocido entre el gran público desde los tiempos de Einstein.

¿Realmente Estamos predeterminados para cumplir un rol en la vida?

Esta pregunta ha inquietado a numerosos pensadores a lo largo de la historia de la civilización. Generalmente no hay forma de escapar a ella y el asunto tarde o temprano asaltará la existencia.

Aunque evitó contestar esta pregunta varias veces, Stephen William Hawking, terminó incluyéndola y dedicó dos décadas de su vida buscando respuestas dentro de su mente definitivamente extrapolada por fuera de los límites finitos de su cerebro biológico.

Había nacido en Oxford, Inglaterra, en 1942 y terminó sus días en Cambridge en 2018, muy afectado por las secuelas de una esclerosis lateral amiotrófica que lo mantuvo paralizado desde el nivel del cuello hasta sus pies, durante muchos años, a partir de su diagnóstico a los 20 años de edad. Con un pronóstico muy pobre logró vivir por fuera de cualquier proyección médica probablemente como efecto de su mentalidad definitivamente cuántica.

Ya sobre la cuarta década de su vida, había dicho en auditorios universitarios que “No parece posible pensar matemáticamente que el hombre tenga un destino o que esté predestinado a hacer algo”.

Pasaron un poco más de 20 años, durante los cuales produjo muchas de sus ideas revolucionarias de la física de nuestro tiempo después de Einstein hasta que reconoció, en un recinto universitario, que “El hombre definitivamente resultaba estar predeterminado” (para cumplir cierto rol en su existencia humana).

Coincide su criterio con la marcada tendencia que los teóricos de la física y las matemáticas modernas vienen proponiendo en el sentido que el llamado campo científico o de las ciencias y el del campo de la conSciencia o espiritual, están demasiado cercanos y que es muy difícil explicar, en ambos campos, muchos fenómenos sin tener en cuenta el uno o el otro.

A continuación, daremos un vistazo a este asunto fundamental dentro del contexto de la Facilitación mental Cuántica que es nuestro marco de referencia.

Las mujeres y los hombres que han pasado por las experiencias de los “Momentun cuánticos” y que después han dado un “salto cuántico” en sus vidas, todos sin excepción, ya situados en ese privilegiado sitio de los Observadores Activos de la realidad (Posición del Observador Cuántico), aceptan esta predeterminación; aunque no exactamente como un destino.

Es la diferencia que trataremos de precisar en las siguientes líneas.

No estamos de acuerdo con que el hombre esté predeterminado, aunque sí con que esté “preconfigurado” para cumplir cierto meta, misión o rol en alguna parte de su existencia en este planeta.

Y que quede claro que el darse cuenta de este hecho no es algo que puedan saborear todas las personas: muchas, la mayoría, traspasan el umbral de su existencia sin percatarse de estos hechos.

Ontológicamente sabemos y aceptamos que el SER que cada uno de nosotros Es, contiene una estructura compleja: La parte biofísica y neurológica (El cuerpo, el cerebro y la Mente), El Ego, la ConSciencia, (Y además para algunas culturas, un alma). Esto es válido dentro de esta experiencia de humanidad finita que todos atravesamos en el aqui y en el ahora.

Estamos sujetos a una experiencia de humanidad que es finita, apenas dura quizás 3, 10, 20, 40, 70, 115 años…y termina con la muerte del componente biofísico/mental del Ser, también con el agotamiento del ego. Con lo que volvemos a la matriz inicial de Ser que es la conSciencia.

Dentro de esta estructura del Ser analizaremos cómo funciona esto de estar predeterminados, o mejor Pre configurados para cumplir con un rol, tareas o misión en la vida.

Preferimos el termino pre configurados y no predeterminados, dada la neuro plasticidad que si se puede aplicar al termino pre configurados y que definitivamente no el de pre determinados que es mucho más rígido. Lo que nos hace más humanos.

Funcionamos de esta manera: Nacemos con una pre configuración para cumplir con un rol o misión en la vida, a partir de cualquier momento, aunque más generalmente nos daremos mediana cuenta de ello sobre la 4a., 5a., 6° y quizás más alejadas décadas de la existencia. Es decir, cuando rayamos en una condición de madurez neuro emocional y biológica suficiente, cosa que ocurre más comúnmente entre los 26 y los 40 años de edad, siendo un poco más precoz en las mujeres.

Es así que este despertar de la consciencia a que “deberíamos cumplir una misión especial en la vida”, deviene inclusive una vez que la vida -marcada ya por la tendencia de los logros que hemos obtenido hasta el momento – pareciera estar ya establecida.

Personalmente esto me ocurrió a la edad de 42 años cuando ya estaba bastante avanzado en una actividad profesional como médico neurocirujano y en un entorno de una vida organizada, unos logros, incluyendo familia, aparentemente muy estables y halagüeños, con reconocida satisfacción por parte de ello por otros observadores externos, aunque no para mí mismo.

“Desde mi práctica rural de la medicina, había sentido que lo que venía haciendo y logrando no era totalmente todo aquello para lo cual yo parecía estar en esta dimensión. Había como un faltante, una cosa que enrarecía mi propia existencia, que me hacía sentir un poco extraño dentro del gremio con otros profesionales médicos exitosos, aparentemente, con una vida organizada y quizás definitiva….

Era como un pálpito, una señal desde el corazón y no desde la razón…No lo podía explicar y tampoco encontré a nadie que me ayudara…

Debiendo decir también que en aquel tiempo y con menos de treinta años de edad, era demasiado arrogante y soberbio como para haberlo aceptado…

Este tema continuara, con la Parte 2/5 de este teme “Visión”, la próxima semana…

Hasta pronto.

José Edgar Castaño; M-D

Neurofacilitador y Neuro entrenador

juan F. Villegas