Domingo, 13 Octubre, 2019

Facilitación Mental Cuántica

FMC

“ Tus Pensamientos son Energía: Una vez que los creas y están sueltos pueden ocasionar cualquier cosas….! ”

Hola Amigos lectores de My Blog en Ingresarios…

He dejado de publicar durante algunos días confiado en que todos tuvieran tiempo para revisar el material sobre pensamiento cuántico que está contenido en las publicaciones anteriores en este espacio.

Está semana lanzaremos el test que habíamos anunciado para poder certificar a quienes tendrán derecho a participar en el Primer Webinario interactivo que estaremos realizando dentro de los primeros 10 días del mes de Junio próximo.

Deseo recordar que la intención de todo este material “ es la de llegar a la comprensión y a considerar seriamente la posibilidad de entrenarnos en el uso de una metodología que permitirá el certero colapso de los llamados saboteadores internos que obstruyen la fluidez en el camino al éxito.

Nuestro tema ahora es muy delicado: Se trata de la naturaleza y efecto de nuestros Pensamientos.

Para el famosísimo premio nobel de Física del año 1921, por sus aportaciones sobre el fenómeno fotoeléctrico, Albert Einstein , el asunto de la naturaleza de los pensamientos siempre lo abrumó y finalmente falleció contemplando un gran misterio que no pudo resolver desde la òptica de su teoría especial de la Relatividad.

Y lo que más lo desanimó fue su conclusión matemática de que “Pensar “ estaría ineludiblemente ligado a una reducción del peso corporal, o sea de su masa. Sonsacaba esta conclusión observando su famosísima ecuación de la Energía:

E = m V2

(Energía es igual a la masa multiplicada por la velocidad de la luz elevada a la potencia dos).

Esto lo inquietaba sobremanera, porque no sabía todavía cosas que la física y la mecánica cuántica revelarían medio siglo después.

Esta paradoja del ilustre premio Nobel me ha parecido muy simpática porque, colocado en los zapatos del famoso físico relativista, es claro que si pensar reduce la masa, entonces una estrategia para reducir el peso corporal sería simplemente crear pensamientos.

Sería una solución para el problema de la obesidad mórbida que afecta a más del 80% de los estadounidenses y al 42 % de los colombianos, pasando por el 58% de los Mexicanos.

Albert Einstein no podía ignorar que la mayoría de sus colegas – científicos sedentarios detrás de un escritorio y trabajando en estrechos laboratorios, eran obesos y, por tanto pensar no reducía la masa de ninguno de ellos; por tanto los pensamientos no podían ser energía.

Actualmente varias de las conclusiones y postulados de la teoría de la relatividad, ya han sido superados por modernos teoremas y conclusiones especialmente dentro de la mecánica cuántica. Y lo mejor, ya se han realizado los experimentos reales que comprueban las nuevas conclusiones sobre las leyes que rigen el comportamiento de este universo visible e invisible.

Como lo detallaremos más adelante, en otra entrega de este Blog, Einstein estaba equivocado: no para su época sino para el futuro.

Después de su muerte y faltando su influencia, otros físicos e investigadores contemporáneos aparecieron para observar al universo desde un punto de vista diferente, logrando una percepción, por tanto distinta.

Sin dar el nombre del santo les presento la actual situación sobre este tema de “ la energía contenida en los pensamientos”.

No hay duda – por lo menos experimentalmente, en el contexto nuevamente de la mecánica cuántica contemporánea, de que los Pensamientos son energía.

Y el sustento a esta conclusión viene inmediatamente a compensar el equilibrio en la ecuación reina de la teoría relativista Einsteniana de: E = m v2

Entonces, ¿ Por qué razón los obesos que piensan y generan pensamientos de innovación y proyección sofisticada en el futuro, no adelgazan? Ellos estarían consumiendo su masa para producir la energía que los pensamientos creados por ellos requieren para su sustento en el universo hasta causar efectos directos e indirectos?.

O acaso, al observar a los más respetables traders profesionales actuales, reconoceriamos “siempre” en ellos una configuración estilizada y delgada, porque al estar generando pensamientos de proyección en los mercados, no permanecen estáticos en el momento presente (con un bajísimo consumo de energía), sino que al tratar de acertar probabilísticamente en una operación que concluirá en el futuro, requerirían una enorme aportación de energía mental

necesaria para la creación y la ideación, aunada a una afectación de su masa.

Es el momento de un ejemplo, con la ayuda de una situación hipotética relacionada con los mercados financieros: Supongamos que observamos en los gráficos de bolsa a una vela que se está formando, y el futuro – que es el espacio a la derecha de ese símbolo-, todavía no revela “la conclusión del movimiento” de un indicador o de una acción bursátil, sin embargo, estaría exigiendo un desplazamiento “ mental” del operador desde un punto cero en el espacio tiempo del momento presente hacia el futuro para poder concretar exitosamente la operación: es decir haciendo uso del sentido de la anticipación e invirtiendo en el proceso un valor alto de energía…

Cuando desarrollemos los temas del desdoblamiento del tiempo, podrían aparecer más claras estas concreciones… por ahora ….seguiremos:

Dos hechos relacionados con las conclusiones de la mecánica cuántica y sus leyes derivadas de la experimentación con micro partículas de materia, – que es el pan diario de los más avanzados matemáticos, físicos y astrofísicos en el momento actual, – tal vez ocasionaría una sensación de paz en la tumba de Einstein.

Porque primero: hoy se sabe que la V2, velocidad de la luz tal como aparece en la fórmula Einsteniana, no es la mayor velocidad que se dá o existe en el universo, y segundo porque, que dado que la luz no es un fenómeno físico continuo ni recto, así mismo la energía no es continua en el universo.

La luz como efecto de los fotones encadenados en haces de gran magnitud, está sujeta a un “discontinuo ”, ó a algo así como una intermitencia o un parpadeo de una duración infinitesimal. Por tanto se crean pequeñísimas pausas, por lo que se ha concluido que la luz no es “continua”. En los momentos de la actividad fotónica misma, hay una conversión de la masa en energía pero, en el instante mismo de las “pausas” hay un punto de inflexión ( léase: de incorporación o de recuperación de energía ) ocasionando la recuperación de la masa que ha generado la energía lumínica; por tanto, a nuestros ojos, y en el espacio tiempo que nos ha correspondido estar como observadores en esta experiencia humana, nos parecerá que la masa no ha reducido porque más tarda en perderse que en reincorporarse a la ecuación, restaurando su equilibrio.

Una cosa buena que ocurre en el contexto moderno de la física es que se están reconciliando todos los viejos contrasentidos. Y lo que parecía descabellado e irreconciliable a Einstein, ahora luce en forma diáfana y equilibrada, por lo menos durante un tiempo hasta que nos sorprenda la ciencia con nuevos avances e interpretaciones. Lo nuevo que nos espera reafirmará las bases que permiten comprender el universo, pero no ocurrirá una contradicción al entendimiento del comportamiento de las micropartículas de las cuales está hecho y fundamentado todo el material macro y gigantesco que llena el espacio / tiempo , y que nos afecta en forma directa en todos nuestros momentos de decisión y de actuación.

En la próxima publicación de este blog terminaremos este tema apasionante de cómo los Pensamientos crean potenciales de creación y de transformación en el campo de la realidad mediática: Una vez creados causarán consecuencias y éstas dependen de sus creadores (nosotros mismos).

Agradeceré de forma especial todos sus comentarios. Hasta pronto y recuerda:

“! Mantente alerta y atento …. y no te dejes engañar…”

Por favor ¡ Cuida lo que piensas…!

Jose Edgar Castaño

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