Miércoles, 20 Noviembre, 2019

Parte 2/3

Los dos estados o modos operativos de la mente.

Por José Edgar Castaño H.,

La posición de observación y de actuación cuántica no es un hecho sobrenatural o antinatural. De ninguna manera: El proceso mental y la manera como funciona nuestra neuro biología es cuántico. Lo mismo hace el aparato psíquico.

Y todas las células, órganos y sistemas del cuerpo saben como actuar en un contexto cuántico, aunque hayan aprendido algunas cosas en uno mecanicista.

Para animarlos a estudiar para comprender más este tema, les recuerdo algunos datos de las investigaciones en neurobiología recientes: Desde la edad de 2 hasta los 7 años la mentalidad es fundamentalmente cuantica. Y actuamos desde esa posición sin darnos cuenta. Lo que sucede es que el condicionamiento de la cultura que nos somete en los años posteriores –épocas de escuela- nos inhabilita esta potente herramienta, tan natural y conveniente para aprender fácilmente por ejemplo, o para transformar lo que haya que transformar en nuestra vidas ya siendo jóvenes o adultos.

Y, ¿ de qué manera se puede aprender a pasar de esta posición dualista a una de proceso cuántico?

Entrenando al músculo psíquico a través de unas acciones mediadas por el aparato neurobiológico perceptor y actuando en doble dirección: Desde el campo interior y desde lo exterior. No funciona como un medicamento o una terapia o solo un entendimiento. Y se requiere un entrenamiento

¿ Cuál será la cosa que inhibe entonces que los milagros ocurran de manera mas frecuente y natural?

La respuesta es: la condición por el resultado.

Observemos estas dos situaciones: a un enfermo de cáncer, enfrentado a la experiencia de una muerte inminente; o a un ejecutivo en quiebra financiera con compromiso de su prestigio: ambos llegan a buscar una solución “desesperada”.

Ellos llegan a solicitar o a orar por un milagro.

EL discurso habitual es: “Dios ayúdame, dame o permíteme esto (salud o dinero) y yo, después, te daré, o haré o cambiaré esto o aquello””>>.

Aquí esta ocurriendo un condicionamiento; “Yo haré, o pensaré o cambiaré “algo” después de recibir el beneficio, que en estos dos casos y en su órden, corresponden a la salud o al dinero.

Esa condición evita que el universo otorgue el beneficio que se solicita, por una circunstancia que resulta en una explicación obvia: dado que los protagonistas de ambas circunstancias, que nos parecen muy diferentes, toda vez que “ya” han sido creados dentro de la abundancia del todo, es paradójico que ahora se encuentren solicitando algo que ya poseen, que va ligado a la naturaleza de infoenergía que “ya” son y seguirán “siendo”.

Por tanto, “la condición se traduce en una intención – que como información tiene gran poder poder – que retrasa o contraviene la natural expresión del campo que “ya es” y se manifiesta como abundancia para todos. Lo reafirmamos, es el “todo” que ya se expresa totalmente en nuestras vidas aunque nos parece que no, cada vez que decidimos interpretar desde la posición ordinaria, desde la dualidad.

El milagro ocurre en algunos enfermos con cáncer que, enfrentando o no a la enfermedad con los recursos de su entorno ordinario-, deciden seguir haciendo o comienzan a hacer algo que no han concluido todavía, o que han soñado hacer y que hasta el momento no han hecho. Y hacen esto o aquello de forma decidida a pesar de la enfermedad, de la discapacidad o de la falta de dinero. Hacen lo que sienten que deben iniciar o terminar a pesar de los estados de carencias, las cuales son ilusiones de la mente.

O para el financiero que fluye dentro de las circunstancias de la quiebra de su empresa, diligente pero no preso de la adversidad, sabiendo que de la crisis siempre sale algo de mucho provecho y beneficioso; que la crisis es un recurso del universo o de la divinidad para obligarnos a un cambio profundo en la vida y de la manera como nos comportamos con el entorno.

Los dejo con dos bloques de razonamientos que ilustran la manera diferencial como opera la mente cuando decidimos estar en una o en otra posición: dualistas o cuánticos.

Desde el aparato neuro biológico y psíquico, la mente, puede ofrecernos dos alternativas de operatividad:

A través del código del cerebro : Lo externo es lo único que es real y que existe; y es peligroso, muy competitivo y por tanto hay que protegerse, hay que controlar al otro o al todo para evitar que los demás nos causen daño, nos arrebaten el territorio o roben nuestras hembras; El victimismo, lo que me sucede es culpa y acción de otros”. “Yo ni siquiera me he movido, y he sido dañado”; “ El otro no quiere cambiar y me hace daño con su persistencia”. Yo soy la víctima de todo; Estamos – aquí- dentro de la tendencia hacia el juzgamiento y la censura crónica; hay que trabajar y hacerlo duramente para obtener los resultados que satisfagan a otros. La gente debe y puede cambiar, pero no lo hace; pretendo hacer cosas para que la gente cambie; Frustración es igual a agresión; y cuando las cosas no salen como queremos, vamos a estados que conducen al enojo inicialmente y después hasta la ira. En esta perspectiva hay que moverse mucho, hacer muchas cosas, buscar insistentemente para lograr cosas, descubrir soluciones, o fabricar objetos u instrumentos. Mañana, ayer, hoy son estaciones necesarias para poder comprender a los demás, etc.

A través del código del corazón : El universo es un lugar fundamentalmente amistoso y amigable; el corazón se siente unido a la mente y al cuerpo para así cumplir su función aquí en la tierra. El éxito no se persigue, sino que se consigue como resultado de una actitud frente a la vida. El sabe que sólo puedes cambiar tú y el modo de pensar sobre los demás. El corazón sabe que todo tiene su razón de ser. Nada es mayor o menor a nada. Causa y efecto no existen. En coherencia con el diseño del universo, transitamos aquí en esta corta experiencia de humanidad para experimentar cosas extraordinarias, incluidos buena parte de nuestros logros. Aquí no vales por lo que logras, por lo que obtienes, etc. En este orden de ideas No es necesario “agregar cosas como oro o muebles o joyas para acumular riqueza”, para garantizar un desempeño con comodidad y un futuro propicio. No estamos sujetos al tiempo ni al espacio. La acción es fundamental para lograr las cosas; el cerebro distingue las posiciones diferentes del cuerpo y mente en el espacio, es decir, reconoce coordenadas, y en cada punto se manifiesta con un patrón mental un poco o totalmente diferente al que se usa en otra posición o localidad determinada.

Hasta aqui la parte 2/3 de Los Milagros existen pero….

Antes de terminar este año 2017 tendrán la parte 3/3 con la primicia cuántica: ¿ Qué hacer desde la posición cuántica, para obtener los resultados que deseamos?.

Un Saludo para todos.

Jose Edgar Castaño

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