Viernes, 6 Diciembre, 2019

Una vez que la emoción perturbadora denominada “miedo” se encasilla dentro de nuestro aparato neurobiológico, nos va a abocar a una cualquiera de estas tres respuestas o comportamientos automáticas que están mediadas en forma directa por la mente inconsciente. Entre la exposición a la experiencia “esperada” que va a ocasionar miedo (El miedo está en el futuro), y su expresión a través del cuerpo-como “respuesta” visible e inequívoca para los demás y también, de algún modo para nosotros mismos-, pasan apenas algo así como 200 ms (Milisegundos). Por tanto es prácticamente inevitable la experiencia:

a. Nos provoca la huida para salvaguardar nuestra integridad.

b. Nos aboca a la lucha, cuando discernimos que todo está perdido y que lo único es arrastrar algo con nosotros, dejando la situación en general sin soluciones.

c. Nos paraliza: “No hay escape, no puedo hacer nada…y por tanto no hago nada”. La propuesta del DI (Diálogo interno) “Arrastro algo conmigo y luego muero”…, no funciona como en el ítem b. Y “quedamos congelados”.

Ahora bien, enfoquémonos en los contexto que se pueden modificar para que cuando llegue la situación que activa el miedo, “estemos en una burbuja de protección y seguridad”. Porque se debe aprovechar ese rasgo de esta emoción: “El evento o experiencia que desencadenará en forma fulminante esta emoción discordante siempre está en el futuro”. Así que, en la etapa previa a la experiencia que lo causa, y es cuestión de decisión personal, casi siempre podremos “prepararnos para contenerlo”.

Ahora mismo, existe un temor por un riesgo geopolítico de una guerra nuclear desatada por las incongruentes relaciones entre Corea y los Estados Unidos de América. Es un temor, que puede convertirse en un miedo: Se calcula que el 75 % de las familias norteamericanas clásicas tienen un bunker debajo de sus casas construidas con paredes de hormigón de 30 o más centímetros de espesor, que las hace impermeable a la radioactividad. Además cuentan con una reserva de comida para sobrevivir seis meses o más.

Ahora que conoces esto, ¿No te está dando un poco de miedo?. Probablemente sí, y aumenta porque seguramente tu y yo no estamos preparados como los americanos para ese momento, que está en el futuro enmarcado dentro de las cosas “posibles de ocurrir”.

Mi función es tratar de entusiasmarte para que te comprometas con las acciones reales que debes implementar en forma muy importante sino prioritaria, para anticiparte a los efectos impredecibles del miedo. Así, el grado de desbalance funcional y operativo tuyo en el trading se reducirá notablemente. Porque, todo lo que tu hagas en función de enfrentar “en mejores condiciones estratégicas esa situación de miedo que aun no ha llegado”, es preparándote para responderle ,“ < por sí llega>…”

La respuesta de la huida como resultante al confrontar “un miedo”, es también llamada “la emoción de vuelo”. Esta emoción se contrarresta con una fuerte motivación y acción para el cambio. ¿Qué podrías estar cambiando ante la siguientes situación: Tu eres hermano gemelo y tu hermano debuta con un cáncer del pulmón. Te sobreviene esa emoción terrorífica de miedo al cáncer, a morir prematuramente. Entre las estrategias para tratar de contenerlo o enfrentarlo estarán un cambio en tu estilo de vida, en tu dieta y en tus relaciones con los demás. Al propiciar estos cambios de manera real, también el miedo a la enfermedad reduce su impacto.

Algunos de los damnificados de la avalancha de Mocoa, desastre natural ocurrido hace 3 meses en el sur der Colombia, después de sobrevivir, han decidido “escaparse de ese entorno” y han comenzado una nueva vida construyendo una nueva casa en otro lugar más seguro.

El miedo por lo que pueda pasarte a ti y a tus hijos, si decides quedarte en el mismo lugar y sin hacer ningún cambio, proporciona el poder y el apalancamiento necesario para conseguir que se disipe el “miedo”, al iniciar la transformación del contexto en que seguirás funcionando. Se están retirando del ambiente de peligro, y el miedo es aquí el disparador o motivador que causa este cambio de ubicación. Tal vez, de ninguna otra manera hubieran decidido irse de aquel lugar que, entre otras cosas, puede presentar posibilidades de desarrollo muy limitadas.

Observa que “ya no estamos temiendo al miedo”. Estamos reaccionando motivados por la presencia de la emoción del miedo, y aquí, esta emoción está cumpliendo una función protectora y transformadora.

Usando la respuesta de lucha , puedes motivarte a acciones específicas como la autoprotección, la planificación anticipada o la participación en ciertos comportamientos para evitar muchas dificultades y problema. Es la estrategia que usan los abogados, contadores y los vendedores de seguros: Activan en sus clientes la creencia que crea temor en un problema que “es posible” en el futuro para estimular el deseo de luchar contra ese problema.

¿Y cómo lo combaten?. Es sencillo, elaborando la documentación legal pertinente, por ejemplo una letra de cambio o una caución para que una persona indeseada no se me acerque; u obteniendo los contratos, las cuentas y los seguros para tratar de “contrarrestar el impacto” de los problemas en el futuro.

Finalmente trataré de ilustrarte cómo utilizar esa tercera respuesta ante el miedo pertinaz: la inmovilidad o parálisis que es también llamada respuesta de congelación.

Aunque no lo parezca, ésta es la reacción más común al miedo, particularmente en el mundo moderno donde los peligros reales no son tan frecuentes como los peligros imaginados.

Esta frecuente respuesta de inmovilidad es básicamente un inhibidor que te va a impedir llegar a hacer ciertas cosas.

¿Cómo funciona?.: Recuerda un día que estuviste a punto de pasar una calle, y observaste previamente que un camión venía a una gran velocidad: pudiste calcular que si pasabas a paso rápido alcanzarías la otra acera con seguridad, pero….decidiste quedarte un poco más y esperar hasta que el camión pasará raudo ante tus ojos…

Te previene de dejar escapar un oloroso flato en una habitación llena personas que te conocen y que podrían terminar rechazándote, expulsándote o castigándote de alguna manera.

Puedes utilizar la respuesta de congelación para inhibir las decisiones negativas, como volver a los viejos hábitos.

Para resumir, entonces, puede utilizar el miedo para motivar la acción(como la autoprotección – es decir, luchar contra el problema), para cambiar(como mover la casa – es decir, huir del problema) o para inhibir una respuesta (tienes algo que responderle a tu jefe, pero te contienes porque no es políticamente correcto y podría disparar un problema que no te conviene).

Felicitaciones para todos los que han continuado estudiando en este espacio de Ingresarios. Para lograr el control emocional sobre nuestros interferentes de comportamiento y saboteadores, debemos conocerlos y reconocerlos, de otra manera siempre nos dominaran desde la sombra. Ahora ya sabes lo que es esta emoción del miedo, cual es su propósito y has obtenido aquí, en forma gratuita, algunas herramientas para su contención.

En la próxima entrega de este Blog los dotaré de una metodología para contrarrestar el temor y el miedo ante circunstancias próximas de sucederse y que desde ya nos están produciendo esa molesta sensación de malestar e inseguridad. Es una herramienta muy practica y potente relacionada con la psicogeografía, y el desdoblamiento del espacio/tiempo. Además hablaremos de los efectos del movimiento, la expectación, y la proyección como transformadores del miedo.

Hasta Pronto.

Jose Edgar Castaño

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