Domingo, 13 Octubre, 2019

Este es un tema áspero y riesgoso.

Compasión o piedad es lo mismo en el idioma anglosajón y se rotulan con la palabra “Pity”. Suenan como iguales pero producen un efecto diferente en la comunicación.

La piedad es un sentimiento de dolor y se extiende al sector de compasión y están causadas por nuestra percepción de que los demás están en un estado de desgracia y de sufrimiento.

Muchas veces es una suposición, una adivinación.

La palabra compasión proviene del termino latino
cumpassio >> que significa “acompañar’”. Su particularidad radica en que la persona que siente compasión no necesariamente sufre igual que aquella que la inspira. Lo que causa en el otro una “emoción virtuosa”.

Presupone que quién siente compasión deja de pensar en sí mismo, al menos por un instante, para pensar y sentir por el otro. Es una apreciación con una estructura superficial del lenguaje.

¿ Cuál es el sentido profundo y en dónde se origina su sesgo de peligrosidad?

¿Cual será el propósito de la compasión dentro de nuestra estructura neurobiológico, obviamente en el campo de las fenómenos cuánticos?

¿ Será posible que sufra una estrella supernova cuando explota?.

O será como en el cine que cuando vemos una escena de amor, es solo una ilusión que nosotros le agregamos a la película, con un material que extraemos desde el recuerdo de RpMs antiguas incluidas en la memoria. Si una persona que no haya experimentado u observado el comportamiento del amor entre personas viera una película romántica, ésta le resultaría plana y sin emoción.

De aquí proviene el sesgo con la compasión. Sí, es una emoción virtuosa pero no debe observarse con ingenuidad.

Cuando nosotros reconocemos concientemente el dolor en otra persona, de manera automática y desde la mente inconsciente, estamos advirtiendo “un propio” temor que solemos proyectar al marco del futuro en la forma de una imagen interferente y terminamos anticipando una experiencia de vulnerabilidad.

Esa imagen, esa RepM anticipatoria es ni más ni menos “un estado emocional Interferente”. Se advierte esto en el contexto en el cual yo pudiera estar dedicado a los asuntos de mi agenda la cual requieren total dedicación y atención, y derivara en conductas y comportamientos del tipo “nada que ver” con mi realidad y propósitos.

El fenómeno neurobiológico que sucede en esta situación se puede denominar “rapport” o “reflejo”. Entramos en el camino peligroso de identificarnos y sintonizarnos en las vivencias desafortunadas del otro, – que de por si es visto y sentido como algo altruista y necesario-, a riesgo de desatender la concentración y la acción en la dirección de las metas personales.

Si recordamos que uno de los atributos de la mente incosciente es que “No estima la existencia del otro”, es decir, que no presupone que allá afuera exista un competidor, es claro por tanto que la incursión emocional y compasiva en las vicisitudes del otro, constituye una distracción y elicita temores y miedos inconscientes provenientes de las propias experiencias desafortunadas.

Condiciones que desencadenan compasión:

1. Cuando observamos a alguien sufrir y “pre suponemos” como hecho verdadero que “no lo merece”.

Aquí ya vamos muy mal porque entramos juzgando y practicar este hábito es uno de los contrasentidos cuánticos mayores.

El observador cuántico renuncia a la certeza de saber cualquier resultado. El sabe que ante el hecho de observar un electrón viajando aceleradamente atravesando un campo y que de pronto encuentra en su camino dos ranuras como posibles vías de escape, las probabilidades del fenómeno se definen de la siguiente manera:

a. El electrón pasa por la ranura A
b. El electrón pasa por la ranura B
c. El electrón pasa por las dos ranuras a la vez
d. El electrón no pasa por ninguna de las dos ranuras.

2. Si tengo una conexión más personal con esa persona.

Entre más fuerte este nexo, más vulnerables seremos a desarrollar emociones compasivas. Inclusive las circunstancias de un vecino o alguien poco conocido pero reconocible por nosotros en el entorno, causará una emoción proporcionada. Es por tanto difícil que este sentimiento se active frente a un total desconocido.

3. Usted ve sufrir a alguien y siente compasión como respuestas al miedo que usted proyecta en su futuro.

Aquí usted teme que la situación se repita afectándolo a usted, no al otro.
Esta es una de las manifestaciones preferidas de la emoción del miedo.

4. Para sentir ese sentimiento y emoción de compasión siempre, óigalo bien Usted tiene que estar mejor socioeconómicamente que esa persona que sufre. Es inútil la compasión de un mendigo por otro mendigo: entre ellos solo hay competencia instintiva por el territorio y la comida. Y se pelean entre ellos por sostenerse.

Si usted cree que se compadece de alguien cuando esta persona esta apalancada en un nivel mejor que suyo, entonces actúa como un idiota y desgasta su dinero y energía inútilmente.

Por tanto, es necesario en ese contexto encontrase a alguien debajo de sus pies en un nivel mas bajo que el suyo; y sometido a las garras de algún tipo de amenaza, daño o sufrimiento que temes para tí mismo…

Es así que entre mas fuerte sea tu miedo, más probable es que sientas lastima y más sensible y compasivo te vuelvas y te confundes. Muchas organizaciones clericales usan esta estrategia para obtener dinero; usan monjes investidos de caridad, sumada a una amplificación del sufrimiento de otros como vitrina para atraer a sus contribuyentes.

Consecuencias de la compasión o de la piedad mal usadas:

La compasión nos mueve ayudar a alguien en necesidad.

Tiene que ser aplicada en el contexto adecuado cuando una persona o un grupo es señalado como en sufrimiento sin justificación.

Aquí es pertinente una severa advertencia: Aunque la piedad es una emoción virtuoso, puede ser estimulada una y otra vez. Al igual que las otras emociones de las que hemos hablado hasta ahora, la compasión también necesita una liberación. Si usted no puede liberarla, entonces podría conducirle a la culpabilidad. Esto es especialmente cierto para aquellas personas que son sensibles al síndrome del socorrista. Estos quieren rescatar al mundo y ayudar a otros, pero si sus esfuerzos no cumplen con sus propios estándares, podrían desencadenar la culpa.

Si activas accidentalmente la emoción de culpa, debería darte cuenta de que lo has hecho y pasar por los mecanismos de liberación, en lugar de los mecanismos de compensación al tratar de mostrarte donador de recursos.

Cómo disolver la compasión y la piedad

Cuando las condiciones que causan el sufrimiento del otro se evaporan, también lo hace la compasión.
La piedad y la compasión puede minimizarse o disolverse como carga emocional de las siguientes maneras:

1. Cuando una persona merece sufrir. Usted no sentiría lástima por un gánster que es condenado por evasión de impuestos, por ejemplo. Recibieron el castigo que merecían, una especie de justicia poética, así que la piedad y la compasión no entran en la ecuación.

2. Si la persona se disocia de la víctima. Usted no sentirá lástima si descubre y siente que la otra persona no era como usted “pensaba”, como por ejemplo cuando desenmascara a un simulador. En otros casos, la disociación es crucial para ayudar a las personas a desempeñar sus funciones, como los bomberos y otros que asisten a incidentes traumáticos a gran escala. Ellos necesitan poner su compasión en modo de espera para poder concentrarse en el trabajo.

3. Cuando no hay un “miedo secreto” relacionado con algo que le podría suceder a usted. Usted no sentiría piedad ni compasión si ya antes ha superado con éxito un problema “parecido” y sabe que posee los medios para ocuparse de él siempre que vuelva a surgir. Parecerá como una obviedad porque has pasado por ello con éxito tantas veces. En vez de compasión, inconscientemente lo racionalizarás; es un pensamiento del tipo: ” ¿por qué esta persona que sufre no se decide a hacer lo que yo hice? ”

4. Cuando se cruza la línea y la “víctima” exige demasiado. Olvídate de la compasión en este caso. En cambio será más probable que te cause ira. Sucede que La piedad tiene un umbral. Si están exigiendo más de lo que usted está dispuesto y es capaz de dar, podrían destruir la buena voluntad que motivó tu compasión inicialmente.

5. Cuando estás peor que la “víctima” entonces la piedad tiende a disolverse. Tendrás dificultad para experimentar y sentir lástima por alguien si crees que tú estás en una posición mucho más inferior o peor que dicha persona.

Por tanto, mantente alerta, y ten cuidado con el siguiente párrafo extraído de una publicación:

“ …Por lo general, la mayoría de las religiones recalcan la importancia que un sentimiento como la compasión tiene para la Humanidad ya que se considera que a través de ella el ser humano puede ser más bondadoso, más solidario y más noble debido a que la compasión es la que hace que alguien sienta o busque acompañar al otro”.

Esto es dualista y nos aparta del camino hacia la adopción genuina de una posición cuántica para observar de otra manera e interpretar la realidad que nos circunda, en el rol de observadores activos, no pasivos.

Hasta Pronto.

* La próxima semana entramos a revisar una de las otras emociones interferentes del grupo llamado Apocalípticas: La Ira

Jose Edgar Castaño

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