Lunes, 18 Noviembre, 2019

En cosmología tenemos un fenómeno aproximadamente contrario al Big bang, y se suele denominar el Big Crunch. Se pretende colapsar esa “temida noción de un universo en expansión acelerada y sin medida”.

Mientras el Big bang se refiere a descomunal una explosión cósmica, ocurrida hace 14.000 millones de años y que parece haber dado origen al universo visible que nos circunda actualmente, el Big Crunch está confinado a la idea de un fenómeno de colapso, y más estrictamente a un evento de colapso del espacio / tiempo. Analogicamente parece ser un hecho contrario a una explosión y en el idioma castellano tiene reservada una bella palabra para denominarlo como un hecho excepcional y curioso: “implosión”.

Es un fenómeno que desafía la noción cotidiana de entender las cosas ordinarias exige un re encuadre mental para aproximarnos a su cabal entendimiento. La teoría de la gran implosión propone que “en algún momento el universo “abierto” que ahora se expande, dejará de hacerlo y se podrá considerar “cerrado”.

En la actualidad la expansión de la materia y de la luz en el cosmos depende de la coexistencia de dos condiciones: Una es que sigue presentándose una densidad grande de materia, a pesar de la gran velocidad de expansión a la que esta sometida, y la otra a que existe una fuerza propulsora para esta expansión que ya no es el efecto de la energía dinámica derivada de la gran explosión inicial, sino de una fuerza secundaria, añadida después de iniciado el Big bang, que se llama “ondas gravitacionales” Se ha definido que cuando se alcance una densidad crítica de materia en el espacio, entonces la matriz de energía oscura y el espacio / tiempo Einsteniano se “quebraran” y el universo colapsará. Este valor se ha determinado en la cifra de 1 proton / metro cubico de espacio vacío. Para este momento, entonces, el universo desacelerado y muy poco denso, detendrá su expansión, con lo que todas las partículas que lo componen se volverán a acercar unas a las otras, se comprimirán y condensarán finalmente en un único punto muy pequeño pero muy denso de materia en donde la energía tendrá un valor infinitamente grande…

Una de las teorías que prevalece en la actualidad es que a una Implosión sigue una Explosión: lo que es lo mismo decir que a un Crunch sigue un Big Bang. Esto resuelve la pregunta de : ¿Qué hubo en el universo antes del Big Bang?. Y la respuesta sería Un Big Crunch. Y dado que después de una implosión se genera un agujero negro, que siguen siendo invisibles a los recursos tecnológicos de la astrofisica aún hoy todavía, continuaría, en consecuencia, persistiendo el misterio sobre el orígen inicial del universo dado que parece ser que el cosmos tal y como lo conocemos hoy en día es como ” una continua cadena de implosiones y explosiones que se suceden con una aparente periodicidad cercana a los 40.000 años luz, según algunos cálculos. En ese orden de ideas se calcula que el universo actual colapsará en una gran implosión dentro de 25.000 millones de años…!.

La estructura de una implosión es geometricamente centrípeta, y es totalmente diferente a la de una explosión que atomiza y distribuye en el espacio abundante material en razón de la energía cinética que parte de una fuente muy pequeña como masa, pero muy potente como combustible, y que produce y sigue a la explosión.

En este orden de ideas las implosiones no parecen tan destructivas como las explosiones. De la misma manera también es curioso que a una implosíón pueda seguir una gran explosión, una vez que dos agujeros negros colisionan en el espacio / tiempo. La aplicación practica de estas observaciones de la mecánica cuántica a la conducta humana son sutiles aunque si se pueden establecer.

Para entender estos fenómenos imaginaremos que dos agujeros negros que coexisten en el espacio / tiempo y lo distorsionan, son como dos personas totalmente polarizadas en sus creencias y opiniones y que deciden entrar en una confrontación destructiva y radical de sus puntos de vista. Una polaridad irreconciliable en dónde la finalidad de una es devorar a la otra personas, causando su mutua destrucción.

Al final la materia y la energía se reorganizarán para generar una explosión en la cual “los criterios disimiles” de las dos partes, ahora tienen un mismo peso gravitacional y por tanto, ya no tienen ni una personalidad ni una caracterización.

Es como si se hubiera democratizado una dialéctica y se hubiera logrado un consenso o un patrón totalmente diferente de pensamiento.

Es en esta teoría del Big crunch que cimentamos las estrategias para el cambio de mentalidad en las personas, cuando ciertos estilos o preferencias de pensamientos no permiten sus propios desarrollos o sus máximos desempeños.

Reconocidos los 4 puntos sensibles de la estructura de la mentalidad cuántica y actuando sobre ellos, entonces, en seguida induciremos implosiones, con lo que no se hace daño a las demás estructuras relacionadas o integradas en redes neuronales mas amplias, y sí se corrigen o desactivan puntos estratégicos contradictorios. Esto permite reparar sectores cruciales en el campo mental y entre tanto habilitar a la persona para que responda utilizando las zonas sanas o saludables de sus procesos de adaptación.

Reconozco que es un tema muy denso y poco atractivo para una gran mayoría de los lectores, aunque de su cabal entendimiento dependen después que puedan generar sus implosiones en el proceso mórbido de su mentalidad, y se causen las mejoras que todos deseamos alcanzar en la dirección de lograr una fortaleza mental acorde con los emprendimientos que estemos desarrollando en un momento dado.

Los invito a que estudien este vídeo para que tengan una idea mejor, más visual, del tema de las implosiones:

Hasta pronto Ingresarios…!

JosCas

NeuroFacilitador

Jose Edgar Castaño

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