Viernes, 6 Diciembre, 2019

Como sé que nos estamos metiéndonos en “saco de 11 varas” con este tema, trataremos ahora de hacer nuevas precisiones desde la perspectiva cuántica sobre las implosiones.

¿Qué tan verídico o cierto es todo este tema?

Es usual que encontremos esta objeción muy común entre los menos enterados. Y hay muchos hechos cruciales que demuestran que los asuntos relacionados con el mundo de las micro partículas, no solamente son verídicos, sino que son verificables.

Es un hecho irrefutable que la tecnología derivada de estos conocimientos, y que facilita el disfrute de la vida moderna, ya hace presencia activa en el entorno mediático que nos influencia querámoslo o no aceptar. Que nos demos cuenta de ello o que lo ignoremos no causa que ésta irresistible influencia comprometa nuestra eficacia y la capacidad de interacción con los demás,

Si alguien se pregunta esto del “GPS” (global Position Systems), que es un servicio localizador de cosas y personas en el globo terráqueo, tan común que viene incorporado ya en los teléfonos celulares y que la industria del transporte masivo lo usa (aérea, terrestre y submarina), este artefacto o dispositivo funciona bajo una matrix cuántica de infoenergía, de la misma que sabemos hoy gobierna el micro universo de las partículas invisibles.  O los microchips de las tarjetas de crédito o la que se instala en las modernas tarjetas de identidad de la personas, o las que se agregan a las tarjetas de seguros médicos que contienen toda la hoja de vida referente a la salud de la persona, o la tecnología que permite que las puertas de los supermercados se abran ante nosotros con solo colocarnos enfrente de ellas, o el sistema que acelera la banda de ascenso de unas escaleras eléctricas cuando percibe que alguien pesado se posa sobre ellas, etc… o plataformas magnéticas de las modernas estufas de cocina con esta tecnología que, al ser tocada con la mano están frías, pero al colocar recipientes con cierta estructura de sus materiales, inmediatamente transmiten ondas de calor….invisible sin emanación de gases-… O la inteligencia artificial en un dispositivo instalado subdérmico (debajo de la piel) que se carga con analgésicos potentes -de uso en cáncer- que es capaz de saber cuándo liberar pequeñas dosis de estos medicamentos al torrente sanguíneo de las personas afligidas por dolor, O la nanotecnología que hace presencia hoy en los medicamentos y en los alimentos, etc….etc. seria largo, basta decir que más del 42 por ciento de la tecnología que nos acompaña en la vida modernas ha sido posible mediante las aplicaciones prácticas de los modernos principios de la física y mecánica cuántica.

¿Cuál es esta idea de la expansión del universo?  Si nosotros no podemos sentir ese desplazamiento, es porque estamos dentro de un sistema que no podemos notar la diferencia de lo que nos sucede: tendríamos que salirnos de la Vía Láctea para observar el movimiento en el cual estamos inmersos. La tierra gira alrededor del sol a una velocidad de 30 km segundo, que es también la aceleración en el espacio vacío de las naves espaciales que hoy fabricamos en la tierra…Y la velocidad de rotación de la tierra sobre su eje es de es 645 metros/seg, un poco más de medio kilómetro. ¡Y no nos sentimos mareados ¡.

La velocidad de expansión del universo es del orden de 70 km /seg. Y va en aumento. Recordemos que la luna está a 300.000 km de distancia y el sol está a 7 minutos /velocidad de la luz de nuestro planeta.

Son datos hoy en día más precisos porque las mediciones con los modernos instrumentos que utilizan las aplicaciones de física y mecánica cuántica son más exactas que las logradas con los “un tanto ya viejos” artefactos que fueron producidos hace más de 60 años…

En 1964 se descubrió la radiación de fondo cósmico de microondas, lo que es una prueba crucial en favor del modelo del Big Bang, ya que esta teoría predijo la existencia de la radiación de fondo en todo el universo antes de ser descubierta. Más recientemente, las mediciones del corrimiento al rojo de las supernovas indican que la expansión del universo se está acelerando, observación atribuida a la energía oscura (que constituye más de la mitad de la totalidad del universo).

Y en 2015 – muy reciente- después de más de un siglo desde su reconocimiento, pero no su verificación, se desarrolla la tecnología que permitió percibir las ondas gravitaciones con una gran sorpresa por lo demás.

Se descubre que estas ondas gravitaciones, en el nivel cercano de las masas de varios cuerpos, se manifiesta como una fuera atractiva, conocimiento que nadie coloca en duda desde que Newton fue golpeado con una manzana sobre su cabeza que cayó desde un árbol. Lo nuevo es que, en las grandes lejanías, donde las ondas gravitaciones son casi imperceptibles, esta fuerza es de expansión entre las masas de cuerpos celeste.

Es por esto que el mapa general del universo desde el Big Bang tiene la forma de una campaña no la de esfera o la del óvalo.

Inicia con su vértice estrecho, un punto lleno de muy poca masa en el cual la energía del universo estaba acumulada o condensada. Entonces viene la gran explosión del big bang y todo se atomiza en millones de fragmentos, pero 400 millones de años después de esa explosión, las fuerzas de los grandes astros que se han formado por condensación de la materia estelar, se afectan por la fuerza de la gravedad, atrayéndose y entones, allí aparece la cintura de la campana.

Y después de esto, como efecto de la energía oscura del universo y de las ondas gravitaciones débiles, el universo comienza a expandirse, fenómeno en cual estamos embotellados actualmente., a 14.000 millones de años desde el big bang, y continuará este ritmo de expansión por cerca de 25.000 millones más, hasta que, al estar tan separadas los objetos con masa unos de otros, y la densidad de la materia descienda por debajo de 1 protón /m3  de espacio, el fenómeno expansivo colapsará y entraremos en la implosión final que reorganizará a toda la materia del universo en un nuevo punto inicial para recomenzar otro big bang.

Jean Pierre Garnier Malat, astro físico francés, ha postulado que cada 29.000 millones de años vendría lo que podríamos llamar el fin del tiempo, etapa en la cual el universo se plega nuevamente y reanuda un nuevo ciclo.

¿Qué hay del tamaño del universo? Desde la física mecanicista y Newtoniana, este límite se estableció por la mayor distancia que se podía observar los objetos más alejados en el firmamento. En la época de Newton el tamaño dependía de la capacidad los telescopios de cristales, que podían observar hasta distancias cercanas a 500 millones de años luz

La referencia cuántica para este tamaño, se propone, es que en el universo cada cosa es a su vez el centro de cada micro universo. Lo que nos llevaría a la idea contra intuitiva de que el universo no tiene límites.

El universo visible posee un diámetro de 90 mil millones de años luz. Hasta aquí sólo hemos logrado determinar el tamaño del universo visible, pero aún no logramos determinar el tamaño de aquella parte del universo que no es visible

¿Cómo se obtiene este dato? De la observación científica que ha logrado determinar que fotones provenientes del big bang han viajado 45.000 millones de años luz para encontrarse con nosotros. De esta manera es posible determinar que el universo visible posee un diámetro de 90 mil millones de años luz.

Cosmos es esa parte del universo que no es visible, y no hemos determinado ese tamaño todavía. Entonces es claro que universo y cosmos no significan lo mismo.

Es aquí donde aparece un grupo de cosmólogos de la Universidad de Oxford liderados por Mihran Vardanyan, quienes al parecer lograron dar con la respuesta más certera respecto al tamaño del cosmos (la parte visible e invisible del universo).

Universo = Es la parte visible y reconocible científicamente del universo.

Hasta ahora los cosmólogos han utilizado distintos modelos para determinar el tamaño del cosmos. Uno de los modelos sugiere que si el universo se expandía a la velocidad de la luz durante la inflación, su tamaño debería ser 10^23 veces mayor que el universo visible.

Los fotones son verdaderos mensajeros estelares, pues traen consigo información que permite deducir su origen y naturaleza. El hombre siempre ha mirado al cielo y tratado de desentrañar los misterios del cosmos a simple vista.

Ahora sabemos que muchas de las nebulosas enigmáticas son galaxias como la nuestra y que se alejan unas de otras, por lo cual pensamos que el universo se expande. También se encontrado que los objetos astronómicos no solo emiten luz visible, sino que se pueden detectar y saber de ellos en otras longitudes de onda, como las de radio y el infrarrojo. Sin embargo, la luz ya no es el único mensajero de los objetos lejanos; en los últimos años se han detectado rayos cósmicos y fotones de muy alta energía.

Según comentan algunos investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), existe la esperanza de observar neutrinos de alta energía y ondas, que aportarían datos de una época anterior a la aparición de la galaxia en la evolución del universo.

Se podría escribir un libro con los descubrimientos recientes de los últimos tres años. Existe un gran banco de datos sobre el cosmos que todavía no se han analizado. Y parece que el cosmos es caprichoso y nos seguirá sorprendiendo gratamente.

Hasta Pronto Ingresarios !

Jose Edgar Castaño

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